Apostasía

Delego a lo mas profundo de mi pensamiento el sagrado deber de decidir la religión que profesaré de aquí en mas. Por años he visto hombres caer de rodillas ante vanos hechizos, sabios y eruditos engañarse en la retórica de la conjunción verbal, niños compelidos a creer lo que ojos humanos jamás han visto, fes ciegas y voluntades blandas. He decidido creer en algo, o en nada, lo efímero de mi voluntad y lo mucho que mi reticencia permite me hacen abrazar esta decisión, por eso a partir de ahora profesaré tan solo una fe.

 

Existe un solo dios, la incertidumbre.

 

Ha estado en mi desde el principio, me llena, me da fuerza, me da confianza,no importa que tan importante sea lo que he de decidir, ella siempre aparece en el instante mismo en que mi voluntad decae, y es que…lo único que temo es no volver a dudar jamás de nada, eso es el infierno.

Está justo ahora en este mismo texto, escondiéndose, buscando la forma de no ser vista y siendo evidente ante todos; abrazo la duda como máximo motor de mi existencia, la vacilación, el escepticismo, espero no volver a estar seguro de nada, al final uno escoge dioses para mientras vive, si acaso, en la muerte, dudaré de ella.

Denigro de quien se aferra, como al borde de la túnica de su redentor, a una verdad (o dios) absoluto. No hay tal certeza, improbable, intangible, producto de imaginaciones desbocadas y de mentes enfermas. Dejad ahora mismo de lavar mi cerebro con vuestras locuras, las mías son suficientes.

 

 

Deseos

Un dia decidí qué no me importaba, leí en sus ojos que a ella tampoco…regresé a mi barco adolorido y ella se fue a su castillo con su nuevo príncipe…vacilé al momento de cortar el lazo que me amarraba a ese puerto, deseé ser él, una vez solamente subir a la torre y besarla dormida.

Hace tiempo estabas dentro

Corriendo hacia la luna una noche descubrí la razón de mi locura, fue necesario desnudarme y sentir el frío de la helada montaña, quemar mi piel con el inclemente sol de las alturas nevadas, casi quedar ciego en las mañanas resplandecientes de fuego y nieve, comer tierra, y agua y heces, mis cabellos crecieron salvajes y en sus nudos se hicieron cuna algunas alimañas, grité incoherencias en las calles durante dos días completos, azoté con furia una piedra buscando la verdad, las lágrimas lavaron el sucio de mi rostro y mis dientes uno a uno cayeron de su sitio.

La luna no era la razón, fue una coincidencia un poco poética, un poco irónica, la razón simplemente apareció de golpe frente a mi como si siempre hubiera estado ahí, tal vez fue así, una epifanía que cubrió mi rostro, entonces corté mis cabellos, lavé mi cuerpo y restauré mis heridas, poco a poco volví a ser el ser civilizado, hablaba de forma pausada, pedía los favores y agradecía cualquier ayuda, busque ropa decente y un empleo, una mujer que me amara y un circulo social que me aceptara. Lentamente busqué encajar nuevamente.

Siempre recordaré la razón de mi locura, asi como siempre te voy a recordar.

DISPAROS AL AIRE

Un día casi tropiezo con tu irrealidad, de improvisto me encontré en un mundo ajeno, impropio, caótico y dispar; duermo y sueño con tus ojos.

Eras opuesta a todo eso que yo quería en mi media naranja, pero es que siempre estuve admirando mi reflejo; tu, eras perfecta.

Sin querer rocé ese dia tu pecho tatuado, sin querer estaba allí para recogerte, sin querer choqué de frente contigo; sin querer te perdí.

Mire señorita, dejo caer su recuerdo en medio de mi cabeza y me desordenó todo, pero no se preocupe, lo recogí todo y lo envolví para llevar.

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8 disfraces DIY para este halloween

Mañana celebramos Halloween y estoy segura que muchos aún están con el problemilla del disfraz para sus hijos. El tiempo y el dinero muchas veces escasean, así que estas ideas pueden ser una excelente alternativa si quieres conseguir la receta perfecta: bueno, bonito y barato… y además exclusivo y hecho por ustedes.

¡Que los disfruten!

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Instrucciones para volar

El volar es un arte o, mejor dicho, un don.
El don consiste en aprender a tirarse al suelo y fallar.
La primer parte es fácil. Lo único que se necesita es simplemente la habilidad de tirarse hacia adelante con todo el peso del cuerpo, y buena voluntad para que a uno no le importe que duela. Es decir, dolerá si no se logra evitar el suelo. La mayoría de la gente no consigue evitar el suelo, y si de verdad lo intenta como es debido, lo más probable es que no logre evitarlo de ninguna manera.
Está claro que la segunda parte, la de evitar el suelo, es la que presenta dificultades.
El primer problema es que hay que evitar el suelo por accidente. No es bueno tratar de evitarlo deliberadamente, porque no se conseguirá. Hay que distraer de golpe la atención con otra cosa cuando se está a medio camino, de manera que ya no se piense en caer, o en el suelo, o en cuánto le va a doler a uno si no logra evitarlo.
Es sumamente difícil distraer la atención de esas tres cosas durante la décima de segundo que uno tiene a su disposición. De ahí que fracasen la mayoría de las personas y que finalmente se sientan decepcionadas de este deporte estimulante y espectacular. Sin embargo, si se es lo suficientemente afortunado para quedar distraído justo en el momento crucial por, digamos, unas piernas espléndidas, por una bomba que estalle cerca o por la repentina visión de una especie sumamente rara de escarabajo que se arrastre junto a un hierbajo próximo, entonces, para sopresa propia, se evitará el suelo por completo y uno quedará flotando a pocos centímetros de él en una postura que podría parecer un tanto estúpida.
Es éste un momento de soberbia y delicada concentración.
Oscilar y flotar, flotar y oscilar.
Ignore toda consideración sobre su propio peso y déjese flotar más alto.
No escuche lo que alguien le diga en ese momento, porque es improbable que sea algo de provecho.
– ¡Santo Dios, no es posible que estés volando! – es el tipo de comentario que suele hacerse.
Es de importancia vital no creerlo, o ese alguien tendrá razón de pronto.
Flote cada vez más alto.
Intente unos descensos en picado, suaves al principio, luego flote a la deriva sobre las copas de los árboles respirando con normalidad.
NO SALUDE A NADIE.
Cuando haya hecho esto unas cuantas veces, descubrirá que el momento de distracción se logra cada vez con mayor facilidad.
Entonces aprenderá todo tipo de cosas sobre cómo dominar el vuelo, la velocidad, la capacidad de maniobra, y el truco consiste normalmente en no pensar demasiado en lo que uno quiere hacer, sino limitarse a dejar que ocurra como si fuese a suceder de todos modos.
También aprenderá a aterrizar como es debido, algo en que casi con seguridad fracasará, y de mala manera, al primer intento.
*Del libro: “La vida, el universo y todo lo demas” de Douglas Adams

Seriedad

Todo el tiempo hablamos de cosas serias

todas nuestras decisiones son fundamentales

todas nuestras palabras son importantes

cada paso que damos es un paso hacia un objetivo

cada mirada implica un sentimiento

cada conversación es un compromiso

cada acto nuestro deja una huella

Y si un día, hablamos de banalidades,

decidimos no hacer nada,

balbuceamos incongruencias,

saltamos como locos en lugar de caminar,

nos vemos con los ojos rojos y la mente nublada,

gritando por la calle,

descalzo para que la huella sea verdadera,

no nos hemos vuelto locos,

locura es dejar de verte porque todos los días haces falta

 

Un impulso

Cierras los ojos y aprietas los puños, tiemblas toda y tu boca se tuerce en un gesto de dolor, no puedes contener el impulso de gritar, de repente te elevas por sobre la tierra levemente abandonando tu naturaleza terrenal y confundiéndote con las nubes respiras profundamente el aire de la mañana que condensa el rocío sobre tus cabellos, estiras todo tu cuerpo de forma que la luz del sol anaranjado lentamente calienta toda tu piel, sin olvidar tu desnudez, el paisaje se hace inenarrable viendo tu transfiguración en ave del paraíso.

vuelas…

exhalas un grito de furia…

vuelves a ser terrena…

te abrazo, y volvemos por el camino hacia la ciudad que contiene su ira y sus impulsos.

Estrella

No es solamente cuestión de caminar de la mano de alguien por ahí, se necesita tener la sensación certera de que esa mano va pegada al brazo que quieres que esté alrededor de tu cuello en las noches, y apretando tu espalda en las mañanas, y que ese brazo surja de manera espontánea de unos hombros que estén dispuestos a permitirte descansar tu rostro de vez en cuando, y ya que estamos en esto es indispensable tener la confianza de que ese cuerpo entero está al mando de un cerebro funcional, racional y con la capacidad de comprender tus incoherencias, y por supuesto lo suficiente mente loco para quererte como eres.

Por eso me gusta tomarte de la mano, porque estas loca y tienes cada parte de tu cuerpo en la posición indicada

Extraño

Caminando solo

sientes como a cada paso tus pies moldean el camino

observas a tu alrededor

solo el viento y la lluvia que azotan

y sonríes porque eso era lo único que querías

 

Caminando a su lado

cada paso tiene un reflejo,

un efecto cualquiera

te acomodas al camino

la lluvia y el viento los azotan

y sonríes,

porque es ella a quien esperabas